MERCADOS FINANCIEROS

Los mercados financieros están formados por múltiples opciones y cada una tiene su razón de ser; sin embargo, los pequeños inversores no tienen acceso a muchas de ellas o no las utilizan adecuadamente por no tener un conocimiento especializado.

Muchas formas de inversión se caracterizan porque el gestor se lleva un porcentaje, a menudo representativo, de los beneficios en las inversiones con bajo riesgo cuando los inversores con experiencia y conocimientos acceden directamente sin minorar su rentabilidad. Como ejemplo, se pueden poner fondos de inversión en renta fija. Eventualmente, se dan casos en los que los fondos invierten en deuda pagada al 4% y cobran comisiones del 1% del capital gestionado, por lo que el cliente obtiene el 3%, es decir, minorando su rentabilidad en un 25%.

Otras formas de inversión se caracterizan por la desventaja que supone el cobro fijo de comisiones de los gestores al cliente, aunque éste pierda dinero, y por ello se pone en duda la correcta motivación de los gestores. Como ejemplo, se pueden poner muchos fondos de renta variable. Si éstos, por circunstancias del mercado, pierden el 7% y los gestores cobran una comisión del 1% del capital gestionado, el cliente obtiene una pérdida final del 8%.

Alguno de estos fondos, son muy fáciles de gestionar porque se limitan únicamente a imitar un índice. Éstos resultan muy rentables para las gestoras que los lanzan ya que no hay gestión o, si lo prefieren, la gestión es muy pasiva. Ahora bien, las comisiones que las gestoras cobran suelen ser idénticas a los fondos con gestión activa.

En relación a los asesoramientos practicados por algunas entidades, en ocasiones se asesora comprar productos que en vez de ser los más interesantes o adecuados para el clientes son los más rentables para el asesor debido a la comisión que se lleva, tanto por retroceso de comisiones en caso de productos de terceros como comisiones internas en caso de productos emitidos por el grupo financiero al que pertenece.

Por último, mencionar que algunos productos de inversión tienen letra pequeña, como se suele decir, resultando muy difícil conocer los verdaderos riesgos en los que se incurre.

Los principales problemas que se presentan a pequeños y medianos inversores son:

  • Falta de capital: No alcanzar el volumen de capital requerido. Algunas opciones sólo están disponibles para inversiones con un mínimo de capital.
  • Falta de medios: Desconocimiento de herramientas de obtención y tratamiento de información, o que éstas son demasiado costosas para su volumen de capital.
  • Falta de tiempo: Para aprovechar al máximo una inversión, tiene que estar en continua vigilancia.
  • Falta de experiencia: No poseer los conocimientos y la experiencia suficiente que permitan invertir directamente con seguridad y aprovechar las oportunidades de mercado.

La empresa invierte sus excedentes de capital en los mercados financieros, mayormente realizando inversiones en Bolsa y en el mercado de derivados mediante métodos de riesgo limitado.

Gracias a la gestión activa realizada y al aprovechamiento de formas de inversión utilizadas por especialistas en el mercado financiero, somos capaces de obtener una rentabilidad atractiva sin correr altos riesgos.

Esta rentabilidad, superior al 20% anual sobre el capital gestionado, es conseguida soportando un riesgo medio y es independiente de la rentabilidad obtenida por los índices del mercado.

Las características de las inversiones que realizamos son las siguientes:

  • Asumir posturas a la baja. Posibilidad de ganar cuando baja la Bolsa.
  • Riesgo limitado. La pérdida máxima en una operación está controlada y asumida desde el principio.
  • Apalancamiento. Gracias a la utilización de derivados un descenso de la Bolsa del 3% puede llegar a representar una rentabilidad superior al 20% sobre el capital invertido (según cada operación y las condiciones del mercado).
  • Seguimiento constante de las inversiones. Para rentabilizar al máximo una inversión es necesaria una atención continua.
  • Aprovechamiento de oportunidades de negocio. En ocasiones puntuales surgen oportunidades de inversión bastantes seguras y tan variadas como son, entre otras, presentación de resultados por parte de las empresas, reparto de dividendos, rebotes técnicos, desfases temporales y noticias macroeconómicas.
  • Diversificación en inversiones. El capital que se arriesga en cada operación representa una parte del total, si una da pérdidas, es compensada por aquéllas que dan ganancias.
  • Diversificación temporal. Inversiones a distintos plazos, aunque prevalecen las de corto plazo.
  • Expertos en el mercado de derivados. Las inversiones se realizan con el apoyo de nuestros métodos de consultoría.
  • Motivación por un trabajo bien hecho. A diferencia de los gestores de los fondos que ganan lo mismo independientemente de la rentabilidad de los clientes, nuestros beneficios están en relación directa con la gestión realizada.

¿Cómo se hace?

  • Estudio de mercado. Periódicamente, realizamos una serie de informes de inversión que nos facilitan una amplia visión de la situación actual y potencial de cada valor, mediante las técnicas de análisis fundamental y análisis técnico.
  • Seguimiento del mercado a la espera de una oportunidad. Tomando como base los informes de inversión y teniendo en cuenta las noticias y los hechos relevantes de un valor, damos el visto bueno a una posible oportunidad.
  • Análisis de riesgo. Realizamos un estudio de riesgo del valor seleccionado, con el que obtenemos la probabilidad de fluctuación de dicho valor.
  • Estudio de cómo abordar la operación. Con el apoyo de nuestros métodos de consultoría, realizamos un estudio de rendimiento para conocer la mejor forma de tomar posiciones en la inversión para maximizar los beneficios y minimizar las posibles pérdidas.
  • Decisión de inversión. Teniendo en cuenta toda la información obtenida en los pasos anteriores, decidimos si realizamos la inversión teniendo en cuenta unos estándares mínimos de rentabilidad-riesgo. En caso de obtener la aprobación humana, tomamos las posiciones oportunas.
  • Seguimiento de las inversiones. Por cada operación abierta en el mercado, realizamos un seguimiento individualizado y continuado hasta cerrar cada una de ellas, realizando las modificaciones oportunas, según la metodología aplicada en caso de ser necesarias.
  • Aplicación del sistema de reinversión. Una vez finalizada una operación y sólo en caso de no haber salido con el resultado esperado, marcamos la cantidad a invertir en la siguiente oportunidad del valor, según un sistema de recuperación de pérdidas.
  • GESTIÓN ALTERNATIVA. Distintas épocas de importante comportamiento negativo del mercado de renta variable han supuesto una enorme frustración y desánimo para un gran número de inversores, que habían depositado sus ahorros y su confianza en Bolsa. La verdad de: a largo plazo la Bolsa siempre sube, no es tan absoluta como a priori se pudiera pensar, siendo necesario hacer ciertas puntualizaciones para poder seguir aplicándola en el futuro. Esta situación ha supuesto la búsqueda de nuevas metodologías y herramientas de inversión. La gestión alternativa aparece como un nuevo camino de inversión que presenta nuevas oportunidades con distintos riesgos. La gestión alternativa, que es un término más amplio, se utiliza muchas veces únicamente como sinónimo de Hedge Funds (fondos de cobertura). A continuación se muestran algunas características que definen la gestión alternativa versus la tradicional:

GESTIÓN TRADICIONAL

GESTIÓN ALTERNATIVA

Objetivo perseguido Hacerlo mejor que un índice Rentabilidad absoluta
Riesgo Perder frente al índice Obtener pérdidas
Gestión del riesgo Sistemáticos del mercado Según la estrategias
Exposición al mercado Alta influencia del mercado Exposición baja y controlada
Exposición al gestor Bajo riesgo gestor Alta influencia
Tipo de gestión Poca gestión activa, en ocasiones sólo pasiva Gestión activa
Posibilidad de obtener rentabilidades positivas En mercados alcistas Tanto en mercados alcistas como bajistas

Lo que resulta atractivo de la gestión alternativa es que intenta romper con el dogma de toda inversión cuyo fundamento es: a mayor rentabilidad, mayor riesgo.

Por otro lado, los fondos de inversión de gestión alternativa utilizan estrategias muy variadas que se podrían englobar en tres:

  1. Estrategias neutrales al mercado o de arbitraje
    Minimizan el grado de exposición a los movimientos de mercado logrando una baja correlación entre ellos. Un ejemplo típico son las estrategias de arbitraje que intentan explotar las discrepancias o ineficiencias que se observan en los precios de dos valores altamente correlacionados (ejemplo de la subestrategia Long/Short), en el valor de bonos de un mismo emisor en distintos vencimientos (ejemplo de la subestrategia Fixed Income Arbitrage), en el valor entre una acción y los bonos convertibles emitidos por la misma (ejemplo de la subestrategia Convertible Arbitrage) o en la cotización de las acciones de una misma empresa en distintas plazas bursátiles.
  2. Estrategias orientadas a eventos
    Pretenden sacar beneficio de situaciones específicas de sucesos societarios. Los gestores invierten en empresas inmersas en diversos procesos de cambio: fusiones y adquisiciones (ejemplo de la subestrategia Merger o Risk Arbitrage), declaraciones de quiebra (ejemplo de la subestrategia Distressed Securities) y otras situaciones especiales. Apuestan por los beneficios que reportarán sus consiguientes reestructuraciones, nuevas aportaciones de capital, recompra de acciones, ineficiencias en el precio de la ecuación de canje de las empresas que se fusionan, etc.
  3. Estrategias tácticas o direccionales
    Tratan de anticipar los movimientos del mercado. Intentan explotar a nivel global las distintas tendencias que se desarrollan en la evolución de los precios en renta variable, renta fija, en los tipos de cambio y en las materias primas, sean bien por motivos macroeconómico en el largo plazo (ejemplo de la subestrategia Global Macro) como por motivos de ruido de mercado a corto plazo (ejemplo de la subestrategia Commodity Trading Advisors – CTAs). En cuando a las decisiones de inversión pueden ser sistemáticas (automáticas basadas en modelos computacionales) o discrecionales (la decisión última la toma una persona).

A modo de resumen, el dinero lo invertimos en el mercado bursátil del mismo modo que lo hacen los gestores de un fondo de renta variable, con la salvedad de que nosotros hacemos una gestión activa similar a la de un hedge fund, es decir, en vez de comprar y vender únicamente en Bolsa, utilizamos operaciones en derivados para cubrir posiciones y para ganar cuando baja la Bolsa.

RST, S.L. no es una empresa de inversión colectiva ni de servicios de inversión y todas las inversiones que realiza son a título propio, por lo que no está, ni necesita estar, supervisada por los organismos regulatorios de servicios financieros de cada uno de los países en los que opera.